A veces una recuerda ciertos personajes y nunca encuentra esa respuesta tan preciada para poder dormir en paz y armonía, decidimos volcar todas nuestras dudas en este humilde papel virtual y pasarle la pelota a otros, o sea a ustedes. Felices sueños. //MURRA
El Pregón del Canario es una nueva sección que crea MURRA para destacar lo que sucede, lo que sucederá y lo que nunca sucedió ni va a suceder. Aquí encontrarás lo que no buscabas pero estás acá, aquí encontrarás lo que a nosotros se nos ocurra.
MURRA creatividad agresiva
Tuc tuc, chac chac… el pico y la pala siguen cavando… la respiración agitada, los músculos en acción, ¿cuánto falta? ¿Ya estamos? Qué calor, tac tuc, chac, chac, ¿Qué es esa pequeña luz? ¿Llegamos? Hola ¿Hay alguien? Estamos acá, hola ¡hola! ¿Qué es? Qué calor, ¿Hola? Tuc tuc chac chac… La chispa quizás sola se haga llama, pero si hay leña, las chances aumentan, y si además hay viento, no hay humedad y la luna se alinea con una estrella dando energía justo sobre la chispa, seguro va a encender. Arriba de la llama hay una olla, adentro hay fideos; las panzas se llenan, los chicos crecen, el país prospera y todos estamos contentos. Por eso en MURRA, con la chispa encendida, tratamos de acercarle todo lo posible para que la llama prenda, que, al final, sólo es para calentar la olla. Podés llamar a MURRA por una buena comunicación, por una mejor publicidad, por un diseño acertado, por las palabras justas y una olla más llena.
Antiguas lunas, juego elocuentemente animal. Por siglos salimos a ver tratando de encontrar recuerdos que jamás perdimos. Hoy no, hoy beberemos de una tregua que permita unirnos, bailando en los charcos, bien apretados. El Plan de la Mariposa
El Faltante
Y estas ahí frenado frente al resplandor de una maquina que no te ama. Contando gotas de alivio, mantel que se desliza, el golpe sabe a estrellas, se ramifica lente estelar. Salto de ala abierta, no te hace daño involucrarte en un cordial saludo de mamá. Florece tu verde ceguera, cardos pinchando globos, no te defienden de la electricidad. Te ayudaré a parar falsos anuncios de la fe, y si no llegan, el silencio algo va a prometer.
En ver o símil
Cuando estábamos jugando a las escondidas fue que él, entonces, decidió contar desde el 16.191 para que yo, con mis pasos cortitos, pudiera ganar alguna vez.
Nube de Pompeya
Una nube se cierne sobre Pompeya Se oscurecen el cielo y las mentes. El miedo no permite ver siquiera las propias manos. Mujeres y niños desesperan, hombres devienen en niños. Tras el manto de humo mineral, que abrasa los pulmones y los ojos, el artista abre su pecho y vierte su sangre sobre el lienzo. El Vesubio vomita piedra y fuego, ríos de magma descienden hacia la villa, avanzando sobre las calles, congelando el tiempo. ¿Quien sabe quien redescubrirá mi arte?, perfecto en su anonimato y su contexto perdido. ¿Que conjeturas harán sobre las razones de nuestra simbología? seguramente muchas más de las que podamos imaginar. Hasta entonces crearé, sin prejuicios, con la esperanza de desorientar a aquellos que algún día intentarán robarme el misterio.